Retaceo del riego, aproximadamente a la mitad del riego normal, a partir del 20 de diciembre y hasta el 20 de enero. Esta práctica se realiza en el momento en que la planta determina el tamaño de la uva. De esta manera se busca disminuir el diámetro del grano y aumentar así la relación entre el hollejo y la pulpa (lo deseado es más hollejo que pulpa), lo que confiere al vino notables aromas y sabores. Obviamente los rindes por cosecha caen sensiblemente, pero se optimiza la calidad.
Suspensión total del riego. Tres semanas antes de la cosecha, aproximadamente, se suspenden totalmente los riegos a la viña. Todo el procedimiento se supervisa cuidadosamente, evitando un estrés excesivo. Se visualizan los pedúnculos y las hojas del racimo, verificando que no estén flojos ni amarillentas, respectivamente. Con la supresión del riego se busca que la planta no siga creciendo, haga fotosíntesis y toda la energía se concentre en la maduración de la fruta.