Achaval-Ferrer, bodega de calidad extrema, trabaja desde 1998 en la elaboración de vinos tintos de excelente calidad, personalidad y estilo superiores, que formen parte del grupo de los grandes vinos del mundo. Lo hace bajo dos sólidos principios: la búsqueda de la calidad en todos sus productos y el respeto por el terroir.
Para ello aprovecha y fusiona la óptima combinación de suelo, clima y cepaje; los mejores procesos de elaboración; una exhaustiva trazabilidad desde el viñedo hasta el embotellado; mejoras tecnológicas durante todo el proceso, y la exigencia de las más severas condiciones de cuidado y guarda a quienes representan la marca en el mundo, avalando así la jerarquía de un producto reconocido por los mercados más expertos y exigentes.
Un espíritu común y el know-how de auténticos especialistas como es el caso de Roberto Cipresso, renombrado winemaker italiano, se reflejan en una metodología de trabajo que aplica técnicas y cuidados casi artesanales en la vendimia, proceso de vinificación, crianza y embotellado con los que Achával -Ferrer logra elevar la calidad de sus vinos a su más excelsa expresión. La vendimia manual en cajas pequeñas y a tempranas de la mañana; la cosecha oportuna, en plena madurez de azúcares, aromas y taninos; la crianza en barricas de roble y el estibamiento adecuado, entre otros, contribuyen a que cada lanzamiento de los vinos Achával-Ferrer al mercado constituya un auténtico acontecimiento para paladares entendidos y exclusivos.