Aplicable a los vinos Achával-Ferrer Finca Altamira, Finca Bella Vista y Finca Mirador, se entiende por terroir el territorio capaz de expresar su esencia en vino; es la suma de suelo, clima y cepaje, consistente y coherente con su entorno.
En estos vinos la expresión varietal se encuentra difusa frente a una personalidad que trasciende por encima de la especie y el tiempo manifestándose, incluso, en el tanque de fermentación. De nuestros productos y hasta ahora, Achával-Ferrer Finca Altamira era el único claro poseedor de estos atributos.
A partir de la cosecha 2002 y con la incorporación de Bella Vista y Mirador, potenciamos este concepto demostrando la existencia de tres terroirs totalmente diferentes.
Siendo en los tres casos antigüedad, técnicas de elaboración aplicadas y bajos rendimientos muy aproximados, las diferencias perceptibles se basan solamente en los respectivos territorios de procedencia, que los hacen únicos.